Protestan en Mallorca contra la masificación turística de la isla
Las protestas en Mallorca reflejan una creciente insatisfacción entre los locales, quienes ven amenazados su acceso a la vivienda y su calidad de vida.
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Las protestas en Mallorca reflejan una creciente insatisfacción entre los locales, quienes ven amenazados su acceso a la vivienda y su calidad de vida.
Oriundos de Mallorca protestan y manifistan que es urgente tomar en serio estas preocupaciones y adoptar medidas para garantizar un turismo más sostenible y equitativo.
Las protestas recientes en España contra el turismo masivo han resaltado una creciente insatisfacción entre los residentes locales. Según Sebastián Ebel, consejero delegado del grupo TUI, uno de los mayores operadores turísticos del mundo, estas manifestaciones actúan como una llamada de atención a los políticos locales. Ebel subraya que el problema radica principalmente en el aumento del costo de la vivienda debido a los alquileres a corto plazo y las segundas residencias.
El problema del turismo masivo ha sido exacerbado tras la reactivación del turismo postpandemia, con un incremento significativo en la llegada de turistas a España. Según el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, este verano se espera recibir unos 41 millones de turistas extranjeros, lo que representa un incremento del 13% respecto al año anterior.
Ebel señala que los manifestantes no están en contra del turismo en sí, sino de los abusos que dificultan el acceso a la vivienda debido a la especulación inmobiliaria. La situación es particularmente grave en áreas como Barcelona, las Islas Baleares y las Islas Canarias, donde el incremento de pisos turísticos, el turismo de bajo costo y el auge de los cruceros han afectado negativamente a los residentes locales.
En respuesta a estas preocupaciones, diferentes organizaciones y políticos han comenzado a tomar medidas. Por ejemplo, el presidente de Turismo de Barcelona, Jordi Clos, ha afirmado que el turismo en la ciudad ha llegado a su límite y que la ocupación óptima debería ser del 82%. La entidad pública busca ahora atraer a turistas de calidad que vengan con propuestas concretas como gastronomía, cultura, museos y grandes eventos.
Por su parte, Ebel aboga por una política turística más sostenible y que sea percibida por la población local como un valor añadido. En una reunión reciente con el ministro Jordi Hereu y la secretaria de Estado de Turismo, Rosario Sánchez Grau, Ebel destacó la importancia de dialogar con los grupos locales y respetar su espacio vital, identidad y cultura.
Manifestaciones en Mallorca
El descontento ha llevado a grandes manifestaciones, como la organizada por la plataforma Menys Turisme, més Vida (Menos turismo, más vida) en Palma de Mallorca. Según los organizadores, más de 20 mil personas se unieron a la protesta para exigir límites al turismo masivo y promover un modelo turístico alternativo. Los manifestantes reclamaron acceso a una vivienda digna, mejora de los servicios públicos y conservación de los espacios naturales.
La protesta contó con la participación de otros 110 grupos y movimientos sociales, según la radiotelevisión pública española RTVE. Hasta 50 mil personas salieron a la calle, según los organizadores, aunque la policía situó la cifra en unas 12 mil, informó RTVE.
Los organizadores afirman que el modelo turístico de la isla “empobrece a los trabajadores y enriquece solo a unos pocos”. Reclaman un “modelo turístico alternativo”, junto al “acceso a una vivienda digna, la mejora de los servicios públicos y la conservación y regeneración de los espacios naturales”.
Los manifestantes portaban pancartas y carteles, en los que se leía “Turistas os queremos cuando no compráis nuestra tierra”, “Turistas a casa, residentes SOS”.
A principios de julio, los manifestantes que protestaban contra el turismo de masas en Barcelona rociaron a los visitantes con agua y marcharon por la ciudad al grito de:
“¡Turistas, iros a casa! ¡Turistas, iros a casa!”
En abril, los habitantes de las Islas Canarias españolas convocaron una huelga de hambre para protestar contra el turismo excesivo, que, según los manifestantes, está expulsando a la población local y provocando daños medioambientales.
Las protestas contra el turismo masivo en España reflejan una creciente insatisfacción entre los residentes locales, quienes ven amenazados su acceso a la vivienda y su calidad de vida. Estas manifestaciones subrayan la necesidad de que los políticos locales tomen en serio las preocupaciones de los ciudadanos y adopten medidas para garantizar un turismo más sostenible y equitativo. El diálogo entre todos los actores involucrados es esencial para encontrar soluciones que beneficien tanto a los residentes como a los turistas.
-Con información de medios y EFE.