Mañaneras de AMLO, un sello de la 4T que se queda para otro sexenio
Analistas reflexionan sobre la "mañanera" y la reconocen como un modelo innovador pero de propaganda, que pretende replicarse el próximo sexenio.
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Analistas reflexionan sobre la "mañanera" y la reconocen como un modelo innovador pero de propaganda, que pretende replicarse el próximo sexenio.
Las conferencias matutinas del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) marcaron un antes y un después en el terreno de la comunicación política sexenal. Los especialistas destacan que el mandatario ganó relevancia gracias a la instauración de esta dinámica diaria y acotan que una parte de su popularidad se debe a este ejercicio.
El sexenio lopezobradorista termina antes de lo habitual, el 30 de septiembre, debido a la reforma política que estipuló que el nuevo gobierno comenzaría el 1 de octubre y no el 1 de diciembre, como anteriormente pasaba; no obstante, AMLO heredó a su sucesora proyectos e iniciativas, entre las que se ubican las llamadas “mañaneras”.
Politólogos, un sociólogo y un consultor analizaron para La-Lista el papel de las conferencias presidenciales y concluyeron que además de marcar agenda e innovar en el tema de la comunicación política, las mismas le ayudaron al mandatario a consolidar una narrativa “de los buenos contra las malos”.
¿Transparencia o control?
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“¡Ánimo, ánimo!”, así suelen comenzar las conferencias matutinas de Andrés Manuel López Obrador. La primera ocurrió el lunes 3 de diciembre de 2018, dos días después de su toma de posesión, y la última será el próximo lunes 30 de septiembre, en la víspera del arribo de Claudia Sheinbaum a la presidencia.
AMLO ha realizado hasta el momento más de mil 400 ejercicios de este tipo, en los que presume transparencia, pero efectivamente ¿las mañaneras saltaron a la escena pública por ser una herramienta innovadora de comunicación?
Para el analista Abraham Lira, quien exploró este ejercicio en su tesis doctoral, la respuesta es sí, “porque en la historia de México y en administraciones previas al presidente jamás se le había sometido a un careo público y directo con un grupo de periodistas que pudieran cuestionar diversos temas de la agenda”.
No obstante, Lira subraya que al tratarse de “una conferencia” la misma tiene el interés primordial de controlar ciclos mediáticos e instalar temas en agenda.
El politólogo Javier Rosiles valora que la mañanera efectivamente cumplió ese cometido, pero señala que la premisa de transparencia que promueve el gobierno federal choca con la intención de desaparecer el Instituto Nacional de Transparencia (Inai) a través de una iniciativa enviada por el propio AMLO y que se discutirá y probablemente aprobará antes de que termine este año.
“Es un ejercicio que sí marcaba la agenda del país, honestamente muy exitoso, no solamente por el número de vistas que tenía sino por la pauta que marcaba en la agenda diaria y semanal”, precisa.
Sin embargo, más allá de las vistas y la novedad del modelo de comunicación, lo que se critica es que en el ejercicio se filtró la participación de periodistas incómodos o incisivos, evitando su acceso o disminuyendo la cantidad de veces que podían participar.
En estos diálogos circulares vimos en contadas ocasiones al periodista Jorge Ramos, quien hizo una serie de señalamientos a la falta de resultados en materia de seguridad y al escenario de las muertes por Covid-19; también vimos a la politóloga Denise Dresser, quien le cuestionó al mandatario si su gobierno se comprometía a no acosar ni perseguir a periodistas en la mañanera del 29 de enero de 2020.
Pero la comunicadora Reyna Haydee Ramírez, acusó recientemente que no se le ha permitido ingresar a las mañaneras y lo atribuye directamente a las intervenciones en las que confrontó al mandatario.
En contraste, las conferencias han arropado a un grupo de “youtubers” que no son críticos con la administración y que por el contrario adulan a AMLO de manera pública o le agradecen ciertas políticas o programas implementados.
En su último informe, la organización Artículo 19 documentó que durante el sexenio se registraron 179 agresiones contra periodistas en las “mañaneras”, además de que en este sexenio aumentaron las agresiones en general contra la prensa.
El presidente López Obrador insiste en que no tiene nada que ocultar y en que sí lo hiciera no se sometería todos los días al libre escrutinio de sus decisiones, pero Luis Carlos Ugalde, exconsejero del IFE, indica que “la mañanera ha estado infestada de mentiras, de evasivas, de propaganda, de violentación de derechos a la privacidad, de uso de datos personales y de ataques definidos”, lo que le resta puntos como un verdadero ejercicio de rendición de cuentas.
El politólogo Abraham Lira observa este fenómeno de manera crítica, pero también aclara que la comunicación bidireccional entre autoridades y medios de comunicación “sí tuvo algunos impactos en la toma de decisión de políticas públicas” y enumera al menos dos.
“Las decisiones de esta administración, socializadas en la mañanera, sí empujaron la conversación en ciertos temas y dos decisiones que se tenían tomadas en materia de gobierno, que eran recortar el presupuesto a las universidades públicas y al Instituto Mexicano de la Radio, no se concretaron tras el careo con el presidente”.
‘Afianzar una narrativa’
Luis Carlos Ugalde, quien también es director de Integralia, pone sobre la mesa otro punto de vista en el que clasifica las mañaneras como meros ejercicios de propaganda política, que además tuvieron la intención de inyectar una narrativa de “los buenos contra los malos“.
“Es una telenovela, como una serie de Netflix, entonces todos los días repite lo mismo y hay mucha gente que lo ve como si estuviera viendo que finalmente una persona llega a hacer justicia frente a los ricos, los poderosos, los privilegiados, y (la mañanera) pone al presidente como este héroe popular que se convierte en el que castiga a los malos”, zanja.
Sin embargo, reconoce que la mañanera ha sido adoptada por muchos como “una suerte de devoción“, que ha permeado en distintas capas de la sociedad. “La gente que está en su negocio, en su puesto en el mercado, en el taller mecánico, o hasta en el transporte público está consumiendo su contenido”, dice.
Para Ugalde AMLO “trajo una narrativa que consiste en hablar en buena medida de una lucha del bien contra el mal” y la califica prácticamente como un contenido de televisión con un guión premeditado.
Sobre la popularidad con la que se despide AMLO, Ugalde considera que se debe en parte a los programas sociales, pero también la atribuye a la identidad política que ha construido López Obrador y “que tiene que ver con la mañanera, y en general con que AMLO ha hecho creer a la gente que es parte de su proyecto”.
El sociólogo César Pineda observa que el gobierno de AMLO “se ha excedido en una forma paternalista, de enjuiciar a quien no esté de acuerdo con su gobierno”.
Y aclara que las conferencias le han servido a AMLO para presionar a sus contrincantes, a actores políticos pero también a movimientos sociales que no tienen el mismo poder. Con estos últimos, Pineda considera que “López Obrador ha ido demasiado lejos en su denostación y enjuiciamiento público hacia muchos sectores sin poder, sin fama y sin dinero, que no pueden tener el mismo alcance”.
¿Herramienta que se hereda?
El politólogo Javier Rosiles recuerda que esta herramienta de comunicación fue heredada a la futura presidenta por AMLO, pero anticipa que podría modificar su propósito a consecuencia del actuar de la exjefa de gobierno capitalino.
Sheinbaum ha celebrado conferencias como parte de la transición que encabeza; sin embargo, la nueva modalidad de este ejercicio aún no se conoce a ciencia cierta: es decir, se ignora la duración que pueda tener y su periodicidad.
Además, Rosiles precisa que este modelo de comunicación depende en gran parte al carisma del tabasqueño y anticipa que deberá reformarse si Claudia Sheinbaum pretende igualarlo.
“Claudia Sheinbaum va a imitar la mañanera, pero me parece que no va a tener el mismo impacto. Yo creo que la mañanera va a cambiar, porque hablamos de un perfil muy diferente, pero ya veremos si le funciona o no”, opinó el politólogo.
La primera mañanera de Sheinbaum se celebrará el próximo miércoles 2 de octubre y ahí podrá comprobarse si el modelo es una réplica exacta o si tendrá matices.
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